la casa del dragon primera temporada

La casa del Dragón: crítica del episodio 1×09: “El consejo verde”

A falta de un capítulo para terminar la primera temporada, el capítulo 9 se va acercando a la guerra civil de la familia Targaryen, llamada la Danza de los Dragones. Se trata del conflicto sobre quién sucederá al trono, si Rhaenyra o Aegon. 

Crítica del episodio 1×09: “El consejo verde”

Duración: 57 minutos. 

Alerta spoiler: si no has visto el capítulo 9 de La casa del Dragón, puedes tragarte algún spoiler a continuación.

Con la muerte de Viserys, “El consejo verde” entra en acción para conseguir sus pretensiones. Para poder entender este juego de colores, los “Negros” serían los partidarios de Rhaenyra y los “Verdes” los de Aegon, hijo de Alicent y el difunto rey. 

Así, con Viserys fuera del tablero y Alicent empeñada en que la última voluntad que expresó su marido era que su primogénito fuese quien heredara el Trono de Hierro, el consejo se prepara para llevar a cabo su plan, que descubrimos llevaba poniéndose en marcha en las sombras desde hace tiempo, de la mano de la Mano del Rey, padre de Alicent. 

En el Consejo todo es bastante autoritario: Criston Cole asesina al único que se atreve a protestar sobre aquello y de ahí no salen hasta quedar todo zanjado, es decir, que quede claro que la única salida es que Aegon lleve la corona.

La indiscutible sucesión de Aegon

Aegon no es que sea el candidato perfecto para llegar a ser rey, ya que se escapa de los guardias que lo protegen, tiene gustos demasiado macabros e inmorales y tampoco tiene muchas ganas de guardar la compostura y ocupar dicha posición. 

Pero Alicent (y su padre) está empeñada en ver a su hijo como rey, a pesar de que tiene un momento de debilidad al pensar en su antigua amiga desde la infancia, Rhaenyra, y el rechazo a acabar con su vida, como sugería el Consejo. 

En La casa del Dragón aparecen otros personajes que aspiran a ser los conspiradores y controladores que en su día tuviéramos en Juego de Tronos, como Gusano Blanco o Lord Larys, que curiosamente juegan un papel crucial en el devenir de los siete reinos (si no es por Gusano Blanco, que tenía secuestrado a Aegon y decide no matarlo, el destino hubiera sido bien diferente). 

¿Resistencia a favor de Rhaenyra?

El final recupera algo de tensión, que ya necesitábamos en los últimos capítulos de esta temporada, con Rhaenys al lomo de su dragón arrasando con todo. Se para al llegar a la familia real, que queda como un buen aviso de que el reinado de Aegon no será fácil, y que los detractores que apoyan a Rhaenyra siguen ahí.

Nos queda por delante el capítulo 10, último de la temporada, donde esperamos la continuación de esta guerra civil de la Danza de los Dragones. No hay spoilers que valgan del desenlace, ya que es una precuela en la que ya se sabe lo que pasará, pero por si no lo sabes, dejo que lo vivas como el final de Juego de Tronos.

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