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Crítica y explicación del final de Frankenstein, película de Guillermo del Toro

Guillermo del Toro ha dirigido una nueva adaptación de Frankenstein, la novela de Mary Shelley de 1818. La película del año 2025 se convierte en la última versión de la historia de ciencia ficción y terror que se lleva a la pantalla del cine.

Como suele pasar con las adaptaciones, la película no es 100 % fiel al libro de la madre de la ciencia ficción, ya que inventa personajes o cambia la relación de algunos de ellos para darle forma al largometraje, pero hay ciertos aspectos que desarrolla que le hacen bien a la historia (al igual que hay otros que no).

En este artículo voy a dar mi opinión de la película Frankenstein y veremos el final explicado de la historia.

Crítica de Frankenstein

Alerta spoiler: si no has visto la versión de Frankenstein de 2025, entras en territorio de spoilers.

Como te comentaba, hay algunas cosas que cambian con respecto a la novela: en la película el hermano de Victor es quien se enamora y tiene una relación con Elizabeth, pero en el libro esto no es así (al igual que la forma en la que muere el hermano pequeño, que en la novela no es el único hermano del doctor).

El punto fuerte de esta película para mí es la intención de Guillermo del Toro de que nos adentremos profundamente en la novela de Mary Shelley para que entendamos de dónde viene también el creador y no solo el monstruo, como se ha hecho en otras versiones de la película de Frankenstein.

Así, me encanta la parte del principio de la película, cuando conocemos la historia de Victor, su dura infancia por la obsesión de su padre en darle una educación estricta, la muerte de su madre y la preferencia de su progenitor por su hermano pequeño. Esa figura del padre siendo quien educa, el dolor y la ausencia de la madre y la falta de libertad se puede extrapolar a la propia vida de la autora Mary Shelley (y creadora también de la criatura).

Volviendo a la película, la forma en la que vemos a Victor es la de ser un monstruo en sí mismo por cómo trata a la criatura que ha creado, pero si Guillermo del Toro nos pone ese principio es para que entendamos cómo fue su infancia y su educación y que así tengamos también cierta empatía con el personaje.

Lo que el doctor Frankenstein tiene es una obsesión por crear vida de materia inerte, de vencer a la muerte, una obsesión que también alimenta por querer dar un golpe a su padre, que aunque no esté para verlo, le sirva para decir: «lo he conseguido». La presentación del padre en la novela también difiere con la de la película, donde toma una forma de ser mucho más estricta y violenta con la educación de su hijo.

El personaje de Frankenstein

En esta película hay un cambio importante en la imagen que tenemos de Frankenstein en nuestra mente, que siempre ha sido un monstruo horrible (como se describe en la novela). Guillermo del Toro utiliza a Jacob Elordi para darnos una criatura más moderna, con facciones más humanas y que desarrolla más inteligencia.

Es algo que el director hace para que acabemos viendo belleza en la criatura, acercándose a la visión de Mary Shelley de darle más conciencia y valor, al contrario de lo que hace su creador, que rechaza al monstruo desde el primer momento.

La escena de presentar medio cuerpo está muy bien hecha, abordando los límites de la ciencia cuando Victor presenta sus primeros avances ante una cátedra de científicos e investigadores, que quedan perplejos al ver que la mitad de un cuerpo cobra vida con un impulso de electricidad. Es aquí cuando muchos cuestionan para qué sirve la ciencia, y hasta dónde está dispuesto a llegar el ser humano.

Mi parte favorita es la del espíritu del bosque, con el ciego, los ratones corriendo por la criatura y su primer contacto con otros humanos tras el intento de cazarlo. Una especie de cuento dentro de la película en el que podemos ver la forma de narrar de Guillermo del Toro y que recuerda a otra de sus películas, «El laberinto del fauno». De hecho, la presentación de la película por partes desde la infancia hasta la narración del protagonista o el monstruo hace que te sitúes en cierto modo a «ver» un cuento.

Puntos débiles de Frankenstein

Para mí el punto más flojo de la película es la historia de amor entre Elisabeth y el monstruo. Ambos parecen tener una profunda complicidad cuando en la película apenas se han visto un par de veces: una en las mazmorras en las que Victor lo tenía atado y otra cuando el monstruo persigue a Victor y lo encuentra el día de la boda de su hermano con Elizabeth. Ésta muere al recibir un disparo sin ser ella el objetivo, y es cuando surge una escena en la que vemos el amor entre ella y el monstruo.

Elizabeth Lavenza (Mia Goth) le dice a la criatura que le ha estado esperando toda la vida, un momento que aunque es muy emotivo, es poco creíble y tiene un tono más comercial, que me imagino que vendrá de parte de la producción de Netflix.

Crítica de la película Frankenstein

Otro punto débil es el personaje de Igor (Christoph Waltz), que Guillermo del Toro usa para justificar la financiación del proyecto de Victor Frankenstein (que no lo había dicho, pero está muy bien interpretado por Oscar Isaac).

El maquillaje es excelente, que no sé si demasiado para dar vida a un monstruo o acorde a la visión que comentaba de mostrar empatía que nos quiere dar Guillermo del Toro.

En general la película me ha gustado, es entretenida y emotiva, y quitando ciertos puntos, es bastante recomendable de ver.

Final explicado de Frankenstein

El final de la película de Frankenstein termina con el encuentro entre el monstruo y su creador, el doctor Victor Frankenstein. El monstruo, perseguido por Victor en las tierras gélidas del norte, termina por encontrar a quien lo ha engendrado en un barco en el que le ha dado auxilio un capitán.

Allí la criatura da su versión de los hechos desde que «nació» hasta el momento actual, y tras exponer cómo se ha sentido durante todo este tiempo, Victor termina por pedirle perdón, estando incluso dispuesto a entregar su vida.  Frankenstein tenía como propósito pedir una compañera al doctor, debido a su inmortalidad, para no sentirse solo el resto de la eternidad. Victor se niega, siguiendo firme en su postura de arrepentimiento de haberlo creado, y el monstruo le perdona la vida, alejándose del lugar tras ayudar a la tripulación a sacar el barco del hielo.

En la novela de Mary Shelley este final es diferente, ya que la criatura se marcha hacia su muerte quemándose vivo, pero en la versión de Guillermo del Toro el monstruo tiene una capacidad de curación regenerativa, por lo que nunca muere. Así, la marcha del monstruo no es hacia su muerte, sino con un futuro infinito por delante.

Por su parte, Victor Frankenstein muere debido a sus heridas, pero antes de hacerlo se reconcilia con su creación, reconociendo a la criatura como su hijo y haciéndose responsable de sus errores como su figura paterna. El doctor, que quería imitar a Dios creando vida, asume la culpa de lo que ha hecho, teniendo en cuenta también la muerte de Elizabeth.

Este final de Frankenstein con el toque de Guillermo del Toro es más tierno que la versión original de la novela, ya que da lugar a pensar que la criatura sobrevive y tiene por delante todo el tiempo del mundo para encontrar su lugar, así como a experimentar buenos momentos con humanos, como al conocer al ciego o a Elizabeth.

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Irene Carretero

Periodista. Cinéfila que no puede dejar de decir "brutal" cuando alucina con una película, generalmente de esas que dicen que son raras. 📽️​

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