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Musarañas (película): un intento de gore que acaba siendo tedioso

Musarañas es una película española de thriller psicológico y terror de Esteban Roel y Juan Fernando Andrés, y producida por Álex de la Iglesia (se percibe su influencia en algunas escenas raras y macabras al mismo tiempo).

La protagonizan las actrices Macarena Gómez y Nadia de Santiago, y los actores Luis Tosar y Hugo Silva. De 2014, su rodaje se realizó en Madrid.

Sinopsis

La película se desarrolla principalmente en un piso del centro de Madrid, en plenos años 50. Montserrat cuida de su hermana menor, que en la película solo aparece con el nombre de “la niña”, tras la muerte de su madre y el abandono de su padre.

Montserrat sufre de agorafobia, lo que la obliga a permanecer constantemente dentro de casa: su comportamiento es obsesivo y se refugia en un tremendo catolicismo, dependiendo por completo de su hermana. Un día, Carlos, un vecino, se cae por las escaleras y pide ayuda en la casa de Montse, quien lo cuida en su casa, cual madriguera de musarañas…

Crítica de Musarañas

Alerta spoiler: si no has visto la película, puedes tragarte algún spoiler a continuación.

La película comienza fuerte, pero a medida que va avanzando va perdiendo interés, sobre todo por los entresijos que van marcándose y que no terminan de estar bien montados.

Prácticamente cuando vemos el lado oscuro de Montse descubrimos el porqué de su locura: la locura misma de su padre, que, como ella misma cuenta, “enfermo” a raíz de la muerte de su mujer, veía a su madre por todas partes, incluso en su propia hija, a quien agredía sexualmente y violaba todas las noches (aquí la película ya juega con una justificación mental del maltratador).

Este escalofriante descubrimiento lo hacemos junto a la hermana pequeña, “la niña”, quien conoce la no-bonanza de su hermana y que termina por entender la obsesión de Montse: culparla por la muerte de su madre al nacer o su miedo a salir de casa, a tener pareja o a experimentar simplemente el amor.

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¿Por qué tarda tanto en contar que su padre la violaba? Lo sabemos segundos después: porque lo envenenó cuando fue consciente de que empezaba a tener el mismo acercamiento con su hermana pequeña… Hasta que volvemos a descubrir de nuevo que no era su hermana, sino su hija, fruto de las violaciones de su padre.

Es en este punto cuando la película comienza a volverse densa: a pesar de tantas novedades estremecedoras que podrían mantener perfectamente el interés por saber más, la manera en la que se cuentan termina siendo pesada, tediosa, cargante (que quede claro).

Las escenas terroríficas y sangrientas cual matanza de Texas sobran (pero hay que reconocer la buena actuación de Macarena Gómez, ya que sin ella podría ser incluso peor). Esos tintes de gore con el cuerpo de Carlos quedan demasiado exagerados y mezclados con la verdadera trama de la historia: en sí, el personaje de Carlos es una excusa para que Montse cuente todo a su hermana, lo que da la impresión de relleno del largometraje.

El final de Musarañas es de tensión, de nervios, de no llegar a comprender del todo lo que está pasando y lo que pasará. Carlos termina en el pasillo del edificio, como al comienzo de esta historia. Entonces entendemos que Montse ha marcado el camino de su hija para que sea como el suyo: sin salir de casa y escondiendo todo lo que escondió ella, para intentar protegerla del mundo exterior.

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