En esta ocasión vengo a hablarte de un trabajo que lleva siglos existiendo y que mueve mucho dinero cada año, pudiendo hablar incluso de millones de euros: la figura del ghostwriter o escritor fantasma.
Un escritor fantasma es un profesional a quien contratan para que escriba una obra, que no tiene por qué ser solo literaria o en forma de novela, también puede ser musical, cuentos, un libro autobiográfico (de hecho estos son los que más suele haber) o incluso discursos (aunque esto último no suena tan raro, ¿verdad?).
Lo curioso del escritor fantasma es que es anónimo: nunca sabremos que esa persona es quien realmente ha escrito ese libro, y su autoría se le dará a la persona que lo contrata.
Vamos a profundizar en la figura del ghostwriter, cuánto cobra un escritor fantasma y por qué se contrata a este tipo de profesionales.
Aunque puede compartir el nombre, en este artículo de Cineando no estamos hablando de la película El escritor (The Ghost Writer) de Roman Polanski, que como podrás imaginar trata sobre un escritor fantasma a quien le dan el trabajo de escribir las memorias del ex primer ministro británico.
Guion del artículo
La figura del ghostwriter
Si pensamos en la utilidad de contratar a un escritor fantasma la premisa está clara: alguien quiere contar algo pero no tiene tiempo o simple y llanamente no sabe escribir bien, entonces contrata a otra persona para que lo haga en su lugar.
Eso sí, no en su nombre: el nombre lo pone la persona que contrata, aunque no haya escrito el libro o la obra en cuestión, y la figura del escritor fantasma no aparece por ningún lado. Lo normal es que no aparezcan ni siquiera pseudónimos, sino que directamente quien escribe, el ghostwriter, no esté en la autoría y ceda todos los derechos a su cliente.
Aunque pueda parecer una mala práctica, lo cierto es que es totalmente legal y que se utiliza mucho. Piensa por ejemplo en los políticos a quienes les escriben los discursos o en el típico libro autobiográfico de deportistas o de empresarios de éxito. Esos libros casi siempre los ha escrito otra persona que sabe relatar mejor lo que quiere contarse.
Cuánto cobra un escritor fantasma
Una pregunta muy difícil de responder y que nos lleva a ese temido «depende». Y es que el precio del escritor fantasma varía según el trabajo que tenga que realizar.
Por ejemplo, si nos vamos a lo más barato, se suele fijar un precio a partir de 3 céntimos la palabra 15 céntimos o más. Así, un artículo de 1.000 palabras puede costar desde 30 euros hasta 150, según quién lo escriba, para qué y el nivel de investigación o de documentación que requiera. Pero esto si hablamos de discursos, de contenidos para webs, de newsletters, de guiones para podcasts…
Si nos vamos a proyectos más grandes el precio será bastante diferente, ya que no es lo mismo redactar un guion para un podcast de cultura que un libro de no ficción, que podría costar entre 5.000 y 30.000 €, aunque en esto no hay límite, y en el mercado anglosajón no es raro ver que se cobren hasta 6 cifras por un libro.
Todo esto influye en si el ghostwriter o escritor fantasma es más general o está especializado en un sector en concreto. Si por ejemplo es un experto que controla bien sobre tecnología, finanzas o medicina no es lo mismo que alguien que escriba sobre cualquier otro tema que no requiera muchos conocimientos.
Si te preguntas cómo ser ghostwriter o cómo contratar a un escritor fantasma tendrás que valorar varias cosas:
- Volumen de trabajo. La tarifa del trabajo dependerá de la extensión. No se cobra igual un artículo de 1.000 palabras que una novela de 300.000 o de 600 páginas.
- Experiencia del escritor fantasma. Si el profesional lleva mucho tiempo en este mundillo, su experiencia contribuirá a aumentar el valor de su trabajo.
- Si será o no viral. Si quien contrata este servicio es una persona famosa, normalmente el precio suele ser mayor, ya que quien escribe es consciente del nivel de ventas que tendrá la obra, y qué menos que cobrar una parte de toda esa fama.
- Nivel de dificultad. Si la obra implica que tengas que documentarte mucho para poder escribir sobre el tema, lógicamente el precio variará en función de ese tiempo adicional a la escritura.
Si alguna vez has pensado en realizar este trabajo, ten en cuenta que el mayor inconveniente será saber que otra persona está recibiendo los buenos (o malos) comentarios de la obra, y tú no podrás decir que en realidad es tuya.
Ejemplos de ghostwriters reales
Hay un aspecto racista en este tema, y es que a la figura del ghostwriter también se la ha conocido como «negro». En francés se le llama «négre» y en catalán «negre», y a la persona que contrata a estos escritores se le llama «negrero».
Dejando atrás estos términos, hay figuras de la literatura que han usado a escritores fantasma o que han sido utilizados para escribir algunas obras. Por ejemplo, Vicente Blasco Ibáñez escribió obras que firmó Manuel Fernández y González, o Alejandro Sawa para Rubén Darío.
Si hablamos del célebre escritor Alejandro Dumas, en su caso contrató varios escritores fantasma para sus conocidas novelas de aventura (se descubrió que llegó a tener hasta a 67 personas contratadas para este fin).
Cómo ser escritor fantasma
Si te estás preguntando cómo ser ghostwriter, lo cierto es que no hay nada indispensable para poder serlo. Digamos que tu gran habilidad tiene que ser escribir bien y saber comunicar, pero no hay carreras universitarias ni cursos por el estilo que te habiliten para ser escritor fantasma.
Además de escribir bien, tienes que ser capaz de adaptarte a la voz de otra persona. En este caso no puedes escribir con tu tono habitual, sino con el estilo de la persona que te contrata, sus expresiones o las frases que más utiliza. Para eso tendrás que documentarte bien: si es una persona famosa tendrás que ver entrevistas o directamente hablar con el cliente para que te quede claro cómo es su forma de comunicarse y qué tono quiere que uses.
Un punto importante y quizá el menos bonito de todo esto es que tendrás que trabajar con confidencialidad. Para ser escritor fantasma tienes que tener claro que en el contrato habrá cláusulas de no divulgación y que nunca podrás decirle a nadie que escribiste un libro que ha vendido miles y miles de copias.
Lo normal es que llegues a este mundo siendo periodista o dedicándote al copywriting, ya que son las profesiones en las que más se trabaja la escritura, y que te pueden llevar a especializarte por un sector en concreto. También la edición o el marketing de contenidos.
Contratar un escritor fantasma
Para contratar un escritor fantasma lo normal es mirar en plataformas de freelancers como Fiverr o Upwork, que tienen categorías especializadas precisamente en redacción de contenidos, aunque si buscas calidad lo normal es que tengas la recomendación de alguien o que busques en comunidades de escritores que puedan orientarte un poco.
Es importante que tengas claro lo que quieres contar y a quién, así como el estilo que quieres que use el ghostwriter. En la relación tiene que quedar claro cada punto: las revisiones que hay que hacer, los derechos de autoría, qué ocurre si al final no se lleva a cabo o qué puntos tienen que tratarse en el proyecto.
Hay que ver la figura del escritor fantasma como un oficio secreto, pero que se usa más de lo que pensamos. Puede que estés leyendo un libro que creas que lo has escrito quien pone y que detrás esté una persona de la que nunca podrás saber su nombre…
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Periodista. Cinéfila que no puede dejar de decir «brutal» cuando alucina con una película, generalmente de esas que dicen que son raras. 📽️
