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Análisis de The Wire: ¿la mejor serie de la historia?

The Wire es considerada una de las mejores series de la historia, y en este artículo pretendo darte mi opinión sobre por qué estoy de acuerdo con esta afirmación y el análisis de los personajes más importantes de la serie, los temas que se tratan y todo el transfondo hay detrás del final de The Wire.

La serie tiene 5 temporadas y necesitaría de varios artículos para poder desengranar todos los personajes secundarios que se convierten en principales y viceversa, así como los escenarios, las secuencias, los planos, los diálogos y un sinfín de aspectos que conforman una serie brillante que, si no has visto, te recomiendo disfrutar sin duda.

Dicho esto, vamos con la crítica y el análisis de The Wire.

Análisis de The Wire

The Wire trata muchos temas en todos sus capítulos, pero lo inteligente de esta serie es que nos muestra una misma problemática desde distintos puntos de vista. Toda la historia se centra en la ciudad de Baltimore, que consigue ser la protagonista en una serie en la que, aunque al principio pueda parecer que el personaje central es Jimmy McNulthy (Dominic West), a medida que avanza nos deja claro que todos los personajes son igualmente importantes (como decía, hay secundarios que se convierten en principales en otras temporadas).

Baltimore es el centro de la problemática que nos presenta The Wire, una ciudad en la que las bandas de narcotraficantes se lucran a costa de personas enganchadas a la droga, en un clima de violencia que inunda las calles, con asesinatos contándose por decenas, niños que dejan las escuelas, vecindarios enteros asustados por lo que traen las esquinas y, por si fuera poco, un cuerpo de policía y una clase política más preocupada por ascender que por cortar el problema de raíz.

Alerta spoiler: si no has visto la serie The Wire al completo, entras en territorio de spoilers.

Si pensamos en otras series normalmente nos dicen de qué lado tenemos que estar o nos muestran la única visión de los narcotraficantes y los policías que van detrás de ellos. Sin embargo, en The Wire vemos el origen de cada problemática que vemos en la serie: cómo los niños intentan aprender algo en las escuelas mientras en sus propias casas los incitan a dedicarse a las esquinas; cómo los políticos que quieren intentar cambiar las cosas, como Tommy Carcetti (Aidan Gillen), terminan convirtiéndose en un corrupto más; cómo los policías actúan ilegalmente para conseguir cerrar los casos que los ocupan; o cómo personajes como Omar (Michael K. Williams) son capaces de cualquier cosa para sobrevivir.

The Wire

Lo bueno que tiene la serie es que huye del simplismo de buenos y malos. Podríamos pensar que los malos son personajes como Avon Barksdale (Wood Harris), Stringer Bell (Idris Elba) o Frank Sobotka (Chris Bauer); que los buenos son los policías como Jimmy McNulty, Cedric Daniels (Lance Reddick), Kima Greggs (Sonja Sohn) o Bunk (Wendell Pierce); que las víctimas son personajes como Wallace (Michael B. Jordan), Bubbles (Andre Royo) o cualquiera de los chicos que van a la escuela y que vemos en la temporada 4; o que incluso Omar es una especie de héroe que hasta ayuda a acabar con varios matones que atormentan al barrio.

Pero en The Wire no hay nada de eso: lo que la serie nos quiere mostrar es que cada vida tiene sus propias circunstancias, y sus actos no pueden llevar a catalogarlos de buenos o malos, sino de personas cuyas vivencias y situaciones los han llevado a donde están ahora. Los actos de Snoop (Felicia Pearson) matando a cualquiera que le digan son más deplorables que las artimañas del abogado Maurice Levy (Michael Kostroff) o las corruptelas de Ervin Burrell (Frankie Faison), pero todos forman parte del mismo entramado y perpetúan el sistema.

El realismo en The Wire

El realismo en The Wire tiene un papel fundamental. El estudio que hay detrás de cada diálogo se nota, y es que en la serie trabajaron actores que interpretan su propio papel o que han aportado testimonios para que el guion sea fiel a la realidad. David Simon, periodista y creador de la serie, trabajó como reportero en el periódico The Baltimore Sun.

Un ejemplo claro lo tenemos en la resolución de los casos: aunque cada temporada se centra en un único caso, hay otros que no terminan de cerrarse y que, temporada tras temporada, pueden volver a abrirse, a saltar nuevas pistas e hilos por los que tirar. Como la vida misma de un detective, con sus tramas burocráticas, corrupción policial, intereses políticos y obstáculos jurídicos por todas partes.

Como dice el personaje Avon Barksdale, «el juego es el juego», y cada personaje hace lo que necesita para sobrevivir o para conseguir lo que quiere. McNulty es capaz de manipular cadáveres para inventarse un asesino en serie que dé más financiación al cuerpo, Marlo Stanfield (Jamie Hector) manda matar a niños y adultos por igual para mantener su nombre como una figura a respetar, Lester Freamon (Clarke Peters) hace escuchas ilegales para detener a los líderes de distintas bandas… La serie nos muestra con gran maestría que todos los personajes por igual no actúan como deben, por muy diferente que sea el fin y sin importar si hace bien o no a la comunidad.

Análisis de The Wire

El significado del final de The Wire

Pero lo que más me gusta de The Wire es cómo cierra la serie por completo. Al final de The Wire entendemos que por mucho que intenten hacer los personajes el juego sigue siendo el juego, y aunque detengan a Marlo otro ocupará su lugar, aunque echen a un comisario corrupto otro tragará lo que tenga que tragar, y aunque Bubbles consiga salir de las drogas, otro niño como Duquan (Jermaine Crawford) se convertirá en un nuevo yonki (cómo duele esa escena).

Al final de la serie encontramos en algunos personajes el que probablemente será su futuro yo, cambiando a Bubbles por Duquan, al niño que mata a Omar en el posible nuevo Barksdale o Marlo, o a Michael (Tristan Wilds) como el posible futuro Omar.

La vida sigue, y nos quedamos con los casos esperanzadores como los de Namond (Julito McCullum), que sin los actos de Bunny (Robert Wisdom) no hubiera podido salir de ese mundo. Y esa es otra lección de The Wire: nuestros actos pueden condicionar la vida de otras personas, para bien o para mal.

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Irene Carretero

Periodista. Cinéfila que no puede dejar de decir "brutal" cuando alucina con una película, generalmente de esas que dicen que son raras. 📽️​

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