Película de Netflix "El cadáver", que muestra una distopía. Crítica de la película.

El cadáver: una distopía de Netflix sobre la importancia de los alimentos

El cadáver (nombre original Kadaver) es una película noruega de 2020 de género de intriga y terror basada en una distopía: después de un estallido nuclear, la sociedad solo puede centrarse en las necesidades biológicas básicas, como la comida. En ese contexto, se anuncia en plena calle un espectáculo teatral que también incluye una cena para quienes asistan.

El director y guionista es Jarand Breian Herdal. Puedes ver la película online El cadáver en Netflix.

Crítica de El cadáver

Alerta spoiler: si no has visto la película El cadáver, ve a verla y vuelve por aquí para leer la crítica. Si la has visto, ¡cuéntanos qué te ha parecido en los comentarios!

Desafortunadamente, da la sensación de que esta película que, cuya trama base pinta bastante bien como para atraparnos durante toda la película; tiene momentos menos conseguidos y algo absurdos, aunque la atmósfera que crea consigue ese terror psicológico.

Las mascarillas que los asistentes tienen que ponerse para diferenciarse de los actores hacen el papel de añadir tensión a la película, ya que cada escena en la que los padres de Alice se la quitan para hablar con la niña y tranquilizarla es un momento de suspense en el que nos imaginamos que puede pasar cualquier cosa, ya que en esos instantes son actores del escenario, que es todo el hotel, ¿verdad?

Película de Netflix "El cadáver", que muestra una distopía. Crítica de la película.

Por no mencionar las veces que Alice se escapa y avanza más rápido que sus padres y éstos tardan en encontrarla. Quieren simular tranquilidad y disfrutar de la función, pero no pueden despegarse de la situación en la que viven y de la realidad de fuera del hotel, que hace que todo sea aún más extraño.

Cuando la protagonista se da cuenta en la cocina de que la comida que se supone que están cocinando en realidad son carteles y objetos de decoración, y dada la situación exterior que hay en este mundo distópico en lo que se caracteriza es la falta de comida, empiezas a entrever cuál es el objetivo del hotel y de sus funciones cada noche: conseguir alimento. Vamos descubriendo al mismo tiempo que la protagonista el canibalismo que ha surgido en esa sociedad para que unas pocas personas puedan seguir viviendo.

Y yo que pensaba que el personaje de Lars iba a morir de los primeros (por el tópico racista del cine de acabar primero con la persona negra del elenco, pero la película El cadáver es de 2020), pero es quien rapta o “consigue” a la protagonista (aunque luego muera de otra manera), Leo, a quien solo Jacob, su marido, la llama así y quien parece que ha aceptado unirse a los habitantes del hotel. Pero su estrategia de ganarse la confianza realmente de quienes participan en esa bestial inhumanidad consigue salvar a su mujer.

Dilema moral de la película: explicación

Es interesante el dilema moral que plantea esta película noruega, ya que como dice el director del hotel y quien ha montado todo ese entramado caníbal para seguir con vida, desde su perspectiva ve lo que hace como una “supervivencia”, para darle una explicación a lo que hace, y no como si fuera un asesino. Cuesta ponerse en el lugar de la protagonista y ver cómo reaccionaríamos si tenemos a las personas que más queremos en la misma situación y, además de poder salvarlas en esa misma noche, podemos garantizar que sigan viviendo ahí fuera. Como el personaje de Lars que, parece que cuanto mejor lo haga y más adeptos una a la causa, mejor habitación y comodidades tendrá su familia.

“Esta noche conectarán con el ser humano de su interior”, dice el director. Y cierto es, que cada individuo actúa de una manera y toma su propia decisión, ya sea por proteger a su familia, por miedo, por espontaneidad, por indiferencia o por supervivencia.

Las máscaras, que tenían un papel más en la función como meros espectadores, son la vía de escape de la protagonista para encontrar a su hija. Al final Leonora es una actriz de primera, y utiliza su talento para que los nuevos espectadores de la noche siguiente la sigan, y así mostrar el camino a la realidad de todo, incluido a los actores que lo desconocían. Brillante, ¿verdad? Sin necesidad de un ápice de violencia, desarticula el hotel.

Sobre el final de la película

Lo cierto es que me esperaba un final más amargo y en cierto modo creo que hubiera estado bien que Leo no encontrara a Alice (aunque ya había muerto su marido), pero el final es también reflexivo con la mirada de la madre hacia el hotel tras haber salido de nuevo al exterior y ver la falta de alimento y vida alguna, valorando si volver. ¿Y tú, qué harías?

Recuerden la falsa frase del director: “Se preguntarán si esto es verdad. Les aseguro que todo es parte del espectáculo. Todo”.

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