Hay historias que no envejecen y que siguen contándose generación tras generación, como es el caso del cuento de hadas más popular de la República Checa: «La princesa orgullosa». Ahora este cuento toma vida en forma de película de animación 3D, dirigida por Radek Beran y David Lisý.
Está inspirada en la historia original de Božena Němcová y la versión de culto de Bořivoj Zeman, en un proyecto que ha llevado de más de 5 años y 141.879 horas de trabajo.
«La princesa orgullosa» se estrena en cines este 7 de noviembre.
Guion del artículo
El cuento clásico checo se reinventa
La trama conserva la esencia del relato que miles de ciudadanos checos conocen desde la infancia. El rey Benjamín se enamora de la princesa Carolina, y decidido a conquistar su corazón, viaja al Reino de Medianoche disfrazado de un humilde jardinero. Allí descubrirá una flor mágica que canta, capaz de ablandar incluso el orgullo más duro.
Así, Benjamín logra que Carolina vea la verdad: ha estado manipulada por sus consejeros, unos villanos que conspiran a sus espaldas. Los dos jóvenes huyen juntos del castillo y emprenden una aventura llena de peligros y persecuciones , mientras el malvado mago Maximus hace todo lo posible por destruir su amor.
El tono es el de un cuento clásico, pero la narrativa se actualiza con ritmo y humor, sin perder ese toque de cine romántico.
Los escenarios del paisaje checo
Uno de los grandes encantos de la película «La princesa orgullosa» está en su ambientación. Los directores quisieron que el universo visual del largometraje de animación reflejara el paisaje checo, con sus bosques, montañas y castillos. Los escenarios se diseñaron con un alto nivel de detalle, como los salones de palacio o los campos iluminados por la luna.
Además, este cuento se amplía con nuevos personajes como Bijou, un perro que se convierte en un compañero inseparable de los protagonistas, y Snitcher, una comadreja ingeniosa y traviesa que se encarga de aportar humor en muchas escenas. Los animales en la película no hablan, pero transmiten con sus gestos y miradas.
Trabajo técnico de animación 3D
La película tiene detrás un gran trabajo técnico. Solo la producción de animación 3D llevó quince meses, pero el proyecto completo necesitó más de cinco años de desarrollo y un total de 141.879 horas de trabajo.
En la creación de «La princesa orgullosa» han participado 45 animadores y más de un centenar de artistas de distintas áreas: modelado, diseño, iluminación, efectos, composición… El equipo principal estaba formado por profesionales checos, eslovacos y polacos, aunque también colaboraron creadores de España, Francia, Ucrania, India, México y Venezuela.
Los números hablan por sí solos: se necesitaron en promedio 63 días para producir un solo minuto de película. Cada animador completaba un segundo de animación al día, y cada fotograma (en la película hay más de 105.000) requería entre 4 y 5 horas de renderizado. Todo para dar vida a un universo de 57 personajes.
Una de las escenas más complejas fue el baile del Príncipe Zlatoslav y sus sirvientes en la sala del trono, en el que los movimientos debían sincronizarse con precisión con la música.
Adaptar los cuentos clásicos al cine
David Lisý, uno de los directores, conoce bien el mundo de la animación. Con más de dos décadas de experiencia, ha trabajado en largometrajes como «El recuerdo de Marnie» (una de las películas producidas por Studio Ghibli). El director afirma estar “orgulloso de toda la película”, por haber logrado un equilibrio entre los paisajes, el vestuario, el doblaje y la música.
Lisý reconoce que adaptar un cuento de hadas es fácil porque «tienes una historia dada. Hay una línea principal, ciertos límites a los que te adhieres», pero también afirma que hacer una nueva versión en forma de película animada complica las cosas, ya que tienes que cambiar la acción por más diversión, que es lo que quiere el público infantil, sin descuidar la aportación al público adulto que también ve la película.
Somos un blog de cine para las y los amantes del séptimo arte: cine de acción, comedia, drama thriller psicológico, terror, fantasía, superhéroes y mucho más. Cultura, música y literatura.
