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Crítica de Los domingos: ¿película atea o católica?

«Los domingos» es una película que ha dado mucho de qué hablar: que si está hecha para hacer que creamos en Dios, que si, por el contrario, es para apoyar la postura de los ateos… La realidad es que reducir la película a esa simpleza no sería lo más justo, y te lo explicaré más adelante en la crítica de «Los domingos».

La película española de 2025 está dirigida por Alauda Ruiz de Azúa (directora de Cinco lobitos), cuya historia se centra en una joven de 17 años que confiesa a su familia su acercamiento a Dios y su deseo de ser monja de clausura.

Esto, como es de esperar, provoca un gran shock en la familia, y en torno a esta premisa gira la historia de «Los domingos», que ha ganado el Goya a mejor película, mejor dirección, mejor guion original, mejor actriz protagonista por Patricia López Arnaiz y actriz de reparto por Nagore Aranburu. También obtuvo la Concha de Oro del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

¿Dónde se grabó Los domingos?

La película está grabada en su totalidad en Vizcaya, y concretamente en los municipios de Guernica o Guecho, entre otros. En Guernica está el convento de Santa Clara, que pertenecía a la Orden del mismo nombre pero que actualmente es propiedad del Gobierno Vasco.

En Guecho está la parroquia del Santísimo Redentor, en el barrio de Algorta, en el que se graba la iglesia a la que va Ainara, con una estética más moderna, y que pertenece a la Orden de los Trinitarios.

Crítica y explicación de Los domingos

El shock para una familia de que una adolescente de 17 años, que está en plena edad de decidir qué carrera quiere hacer en la Universidad, te diga que quiere ser monja de clausura, es evidente. «Los domingos» refleja muy bien eso, teniendo en cuenta también el reparo que tiene la protagonista, Ainara (Blanca Soroa), con lo que está sintiendo.

A pesar de estar en un colegio católico, su entorno es el normativo de cualquier adolescente de su edad: queda con sus amigos, hacen fiestas, le gusta un chico… Por eso poco a poco vamos viendo cómo la joven se siente cuando al mismo tiempo descubre que lo que quiere hacer realmente es entregar su vida a Dios.

Una vez que la muchacha ha pasado el mal trago de confesar su tan atípico deseo de futuro, se enfrenta a dos posturas: por un lado su padre Iñaki (Miguel Garcés), quien parece ser más indiferente y respeta que tome la decisión que quiera; y por otro su tía Maite (Patricia López Arnaiz), que hace todo lo posible por hacerle ver que hacer eso es desaprovechar toda una vida para encerrarse en un convento. Hace reproches incluso a su hermano por no luchar por su hija para que cambie de opinión, y hasta plantea la opción de que le venga bien que elija esa vida para no tener que cuidarla (recordemos que su madre murió y que él ya ha hecho su vida con otra mujer, que por cierto, no se lleva bien precisamente con Ainara).

La película te pone en una tesitura interesante: ¿por qué no dejar a Ainara que haga lo que quiera? ¿Hay que intentar convencerla de que es una mala decisión o dejas que siga su corazón aun sabiendo que es muy joven para decidir eso y desaprovechar así su vida? ¿Y por qué esa vida es peor que cualquier otra? Ojo, que mi opinión la tengo muy clara y estoy con la tía Maite, pero el debate que introduce «Los domingos» puede dar para mucho, y lo interesante de esta película es que te haga pensar qué harías en este caso, teniendo en cuenta que una persona a la que quieres mucho lo tiene claro.

Mi opinión es que es una película que cualquier persona puede ver, que es un tema atrayente y poco abordado en el cine (en el cine español tenemos también «La llamada», una de las mejores películas de comedia españolas actuales que puedes ver, o «Camino»). Alauda Ruiz de Azúa hace que los personajes sean muy cercanos, tanto que incluso podríamos afrontar una situación así en nuestra familia.

¿Los domingos es una película para creyentes o ateos?

Entiendo de dónde puede venir la dicotomía de pensar que es una película para personas creyentes o ateas. Tenemos la parte de unos personajes muy entrañables: el cura joven, que es quien la orienta para ver si realmente es eso lo que quiere hacer, siempre manteniendo el buen rollo y sin presiones; y la monja, madre superiora y principal mentora de Ainara (Nagore Aranburu), de la que tampoco vemos ninguna presión por su parte.

Si fuera por lo que respecta a la parte religiosa, Ainara lo tiene muy fácil, y aquí está la visión favorable para quienes creen en Dios.

La contrapartida está en su familia, especialmente en su tía, que intenta que Ainara comprenda todo lo que le queda por vivir, lo joven que es para decidir pasar el resto de su vida en un convento encerrada, sin contacto exterior, dejando a su familia, amigos y todas las experiencias que una adolescente está deseando vivir, estudiar y labrar su futuro.

La visión de los no-creyentes se apoya totalmente en el personaje de Patricia López Arnaiz, cuya interpretación es la más destacable de la película, especialmente en la escena en la que acaba gritando a Ainara todo lo que piensa, sabiendo que es su último recurso, porque la decisión la tiene ya tomada. Y por último está la dejadez de su padre, que se limita a esperar a ver qué decisión toma su hija, y que intuimos que lo más cómodo para él es que decida finalmente ser monja.

La religión está muy presente sutilmente en su vida: va a un colegio católico, celebran una comunión, lleva un colgante religioso que le dió su madre… La película es otra forma de ver cómo el catolicismo está presente en la sociedad española incluso cuando no se practica de manera más estricta.

Lo cierto es que «Los domingos» ha sido defendida como una película para creyentes y ateos a partes iguales: al mismo tiempo que la directora decía representar el adoctrinamiento de la iglesia, había un obispo defendiendo la película por mostrar la llamada de la vida contemplativa como algo natural.

¿Y tú qué piensas? Te leo en comentarios 🙂

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Irene Carretero

Periodista. Cinéfila que no puede dejar de decir "brutal" cuando alucina con una película, generalmente de esas que dicen que son raras. 📽️​

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