El ser querido es una película de drama dirigida por Rodrigo Sorogoyen en 2026, con su fiel compañera en el guion Isabel Peña. La trama se centra en la relación padre-hija del famoso director de cine Esteban Martínez (Javier Bardem), que tras un pasado que deja mucho que desear, se encuentra con su hija Emilia (Victoria Luengo) 13 años después. Con la excusa de ayudarla a retomar su carrera como actriz, el director le propone un papel en su próxima película.
Crítica de El ser querido
Hay un recurso cinematográfico que Rodrigo Sorogoyen ya utilizó en As bestas (con muy buen resultado), y es crear un comienzo de película que te deje huella. La primera escena de El ser querido es para mí la mejor de la película. Es una secuencia muy larga que no te cansa, con un guion con el que Sorogoyen y Peña ya nos están indicando el terremoto de sentimientos que se guardan ambos personajes tratando de controlarse de la forma más cordial posible.
El director y los actores ya han contado que todo se grabó en una misma toma, que las instrucciones eran simplemente que tenían que comer juntos y durante ese tiempo decir partes del guion conforme fueran surgiendo, y que incluso Luengo y Bardem acababan de verse por primera vez después de 8 meses para que el encuentro fuera más realista.
Sin duda lo consiguen. La pena es que esa primera escena que deja el listón tan alto vaya sufriendo ciertos altibajos conforme avanza la trama.
Bardem interpreta a una persona que sigue siendo culpable de sus actos pero que nunca podrá ser capaz de reconocerlo, que niega lo violento de su pasado mientras tiene sin querer (o sin pretenderlo) momentos incontrolables de agresividad, y que a pesar de ello, niega a su propia hija lo que ella misma y todo el equipo de rodaje está viendo. Emilia, a quien lleva más de una década sin ver, tiene que seguir viendo cómo su padre rechaza que el motivo de la inexistente relación entre ambos sea la personalidad que arrastra desde que era pequeña.

Por otro lado, Luengo consigue reflejar a la perfección a una persona cansada de comprobar de nuevo lo que lleva años pensando, de volver a constatar que el distanciamiento con su padre partió de un motivo que sigue presente, y de tratar de asimilar de nuevo que lo que podría haber cambiado no lo hará.
El séptimo arte es un elemento que cobra importancia representando a una película dentro de otra película. Una película sobre el Sáhara y el abandono por parte de España que se incluye en otra película en la que un director abandonó a su hija hace 13 años. El papel que Esteban ofrece a Emilia es solo una excusa para que padre e hija se encuentren y vuelvan a convivir, o al menos esa es la intención de Esteban, ya que Emilia deja claro en todo momento que su reencuentro es exclusivamente por trabajo, por lo que cuando el set se acabe, ella volverá a su vida y quizá estén otros 13 años sin verse.
Lo triste de esta película es imaginar que las cosas podrían ser distintas, si no fuera por que el director no es capaz de controlar sus impulsos y Emilia ya es una persona adulta que ha aprendido a vivir sin tener presente la figura paterna. La protagonista prefiere volver a su trabajo como camarera (lo vemos al final de El ser querido) sin tener que presenciar cómo su padre pierde los nervios y trata mal a las personas con las que trabaja.
Mencionaré además otra escena maravillosa de la película, cuando en pleno rodaje los actores tienen que comer caballa una y otra vez, teniendo en cuenta que son las 9 de la mañana y que el director no está conforme con el material grabado. La toma no sale y Sorogoyen y Peña consiguen dar el nivel de tensión que vemos en otra de sus películas como As bestas o en la serie Antidisturbios. Ese vaivén entre comedia y tensión está dirigido con total maestría en la puesta de escena y en el montaje, con unos actores que no son capaces de aguantar las carcajadas al mismo tiempo que tienen que soportar a su director echándoles la regañina. Cuando vi la película en el cine se escuchaban las risas, esas risas que empatizan con los personajes que al mismo tiempo se sienten mal por el trato que están recibiendo.
Es en este momento cuando entendemos que la relación entre Esteban y Emilia es difícil de reparar. La protagonista acaba estallando sin aguantar esos desplantes de su padre, y la escena inicial de El ser querido en la que se palpaba la lejanía entre uno y otro se alarga más si cabe. Toda la película es una lucha de emociones y una prueba para Emilia de hasta dónde puede llegar a tolerar y si podrá perdonar a su padre.
Algo que me ha gustado mucho son las tomas en blanco y negro que reflejan momentos de introspección en los personajes, justo en situaciones en las que puedes hacerte una idea de lo que están pensando, en ese limbo de ensimismamiento que parece tener una voz en off que revela lo que sienten.

Final explicado de El ser querido
El ser querido acaba como empieza: con la certeza de Emilia de que todo pasará por una relación laboral y que tristemente no puede ir más allá. En esa escena en la arena en la que ambos siguen un rumbo distinto se traza lo que vemos desde un inicio: dos caminos separados que en un momento puntual se cruzan y vuelven a separarse.
No sabemos si Esteban intenta conseguir el perdón o simplemente quiere intentar retomar una relación perdida con su hija, pero acabamos asistiendo al principio de una muerte anunciada con un director que continuará su vida de éxito, acompañado de su mujer e hijos (todos menos una), y cuya verdadera identidad es la que muestra detrás de las cámaras. Emilia continuará también su camino, pero ya ha corroborado todas esas dudas que pudo tener y ha dejado atrás esa espina del «qué pasaría si». Padre e hija lo han intentado, y ambos han sido conscientes de sus propias limitaciones: uno por impulsivo, otra por exhausta de esperar algo que no llega.
He leído elogios a El ser querido como la mejor película de Rodrigo Sorogoyen. Es una buena película, pero como decía al principio, con la lástima de tener algunos altibajos y momentos en los que se hace algo tediosa. Sorogoyen tiene películas muy bien hechas (al final te dejo algunos enlaces a artículos sobre todas sus películas y críticas de otras de su filmografía), pero El ser querido para mí no es la mejor. Ese puesto lo ocupa sin duda As bestas, que lo cierto es que dejó el listón muy alto.
Aquí tienes toda la filmografía de Rodrigo Sorogoyen (incluidas las series en las que ha participado), la crítica de As bestas y la crítica y final explicado de Que Dios nos perdone, otro gran largometraje.
¿Cuál es tu opinión de El ser querido? ¿Te ha gustado? Te leo en comentarios.

Periodista. Cinéfila que no puede dejar de decir «brutal» cuando alucina con una película, generalmente de esas que dicen que son raras. 📽️
