La bola negra es una película dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo en 2026. Está inspirada en la última obra de Federico García Lorca (que no pudo acabar) y en la obra de teatro La piedra oscura de Alberto Conejero. En el reparto destacan el cantautor Guitarricadelafuente, Milo Quifes, Miguel Bernardeau y Carlos González, con la colaboración especial de Lola Dueñas, Penélope Cruz y Glenn Close.
Calvo y Ambrossi han ganado el premio a la mejor dirección en la 79.ª edición del Festival de Cannes, y la película ha obtenido el Premio del Público en el Festival de Cine de Sídney, Festival de Cine de Toronto y Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Además, ha sido la película elegida para representar a España en los Oscar 2027 para la categoría de mejor película internacional.
Crítica de La bola negra sin spoilers
Cuando entras al cine a ver la película La bola negra ya vas con las expectativas altas. La crítica o las personas de tu alrededor que ya han ido a verla te dicen que lleves pañuelos (razón no les falta), que es la película del año o que es imprescindible verla. Ya hemos visto reacciones de todo tipo en las salas de cine cuando acaba la película: personas que aplauden, otras que lloran (aún más) para soltar todo lo que acaban de ver, otras que se levantan y se abrazan, y mi reacción favorita, la de no poder moverte del asiento.
Esta última la experimenté en primera persona (y la de llorar, y la de aplaudir…). Es una sensación que te dice que acabas de sentir demasiadas cosas en dos horas y media, y que tienes que parar un momento antes de volver al mundo real. A ese mundo real para vivir, como diría uno de los protagonistas de la película. Y vaya que si tendríamos que tener ganas de vivir: La bola negra nos ha enseñado cómo era estar vivo del año 1932 al año 1939, más aún si eras homosexual, cuando la única libertad que podías conservar solo podías ejercerla en tu mente, de puertas para adentro.

Leyendo un poco sobre de qué trata la película puedes creer que te haces una idea de por dónde va a tirar, pero no hay nada como sentir lo que Los Javis han querido transmitirnos. La recreación de los escenarios, el vestuario, el montaje… Todo en La bola negra está cuidado para que las emociones salgan solas.
Los directores se han inspirado en las 4 páginas de la obra que Lorca no pudo acabar y en La piedra oscura, obra teatral de Alberto Conejero, en la que se habla del último amor del poeta, Rafael Rodríguez Rapún. Pero La bola negra no es una biografía de Lorca, sino toda una puesta en escena de diferentes personajes que sufren simplemente por ser quiénes son.
No me extraña que La bola negra sea la novena película que ha vivido el mejor estreno del cine español y el segundo de la década (por detrás de Torrente Presidente, que sin haberla visto no creo que haya comparación). Si no la has visto, créete los buenos comentarios y dale una merecida oportunidad.
Opinión de La bola negra con spoilers
La bola negra mezcla momentos de ficción e inspirados en hechos reales con tres historias que ocurren en momentos diferentes y que se entrelazan entre sí:
- 1932. Carlos (Milo Quifes) es un joven de Granada de una familia acomodada que quiere que lo admitan en un casino (no para jugar, entendamos el contexto de la época y de la importancia de estos espacios para hacerse hueco en la sociedad y codearse con gente pudiente). En el casino lo rechazan por las habladurías que dicen que es homosexual.
- 1937. Sebastián (Guitarricadelafuente), un joven aficionado a la música que consigue sobrevivir al bombardeo de su pueblo y que se integra en el ejército franquista como única vía de escape para sobrevivir. Como soldado conoce a Rafael (Miguel Bernadeu), un teniente del bando republicano al que le encargan vigilar y sonsacarle información.
- 2017. Alberto (Carlos González), historiador que está investigando canciones de los años veinte y que recibe la noticia de que su abuelo, al que no conocía, le ha dejado algo en su testamento: una carta de Rafael Rodríguez Rapún y la obra acabada de La bola negra (entiéndase que todo esto es terreno de ficción, ya que de la obra de Lorca solo hay 4 páginas).
Estos tres contextos y sus correspondientes personajes y tramas secundarias nos ayudan a entender el dolor de la guerra civil española, la tensión previa que había en la población y la herencia de los familiares que vienen después.
Las historias más relevantes cinematográficamente hablando son las dos primeras. La tercera es la que trata de dar un sentido a las otras dos, y aquí está uno de los aspectos en los que flojea la película. La trama de Alberto y su madre Teresa (Lola Dueñas) podría tener más impacto si no fuera por lo tediosa que se vuelve a veces: son innecesarias algunas escenas como los desplantes que hay entre ambos (por no mencionar la toma en la que orina en el campo), la comida que tienen juntos, que la madre se droga o cuando Alberto llega de Cantabria y hay una fiesta en su casa. Cada vez que la trama de 2017 entra en escena es un bajón en el guion y en el ritmo frenético que tiene la película con las otras historias, sobre todo cuando se acerca el final.
Hay otras escenas que también parece que duran demasiado, como los soldados desnudos en la playa (todos son cuerpos perfectos, por cierto), la actuación de cabaré de Nené (Penélope Cruz) o la de la académica Isabelle Durand (Glenn Close). Y por último está la escena final con Lorca, que personalmente no hubiera mostrado, ya que creo que le quita el peso que tiene en la película hasta ese momento. Ya habíamos visto la relación de Rafael con el poeta y entendido su dolor, mostrarlo de nuevo cuando la película está acabando es redundante y quita fuerza. Hay que saber qué quitar para que el final de La bola negra sea el que se merece.
Pero dejando atrás los aspectos en los que creo que la película decae, hay momentazos dignos de verlos varias veces por separado. Indiscutiblemente, y ahí creo que estaríamos de acuerdo todas las personas que la hemos visto, la escena inicial de la película es desgarradora. Y aparte de por lo que muestra, lo es porque nos enseña una realidad que estremece: cómo Sebastián tiene que huir sabiendo que acaban de asesinar a su madre, con el dolor que eso conlleva, y, aun así, fingir que apoya al bando que acaba de bombardear su aldea para salvar su vida, todo ello sin tener un momento para el duelo o para desahogarse.

Si tengo que citar una escena que me conmovió profundamente es cuando los soldados dirigen a quienes van a ser fusilados por un pasillo y de fondo vemos el lema de «En España empieza a amanecer». Desde luego no para quienes piensen diferente. Simplemente sin palabras.
Por último, mencionar lo minuciosamente cuidados que están los escenarios para mostrar el ambiente de la Segunda República y la Guerra Civil, asi como el vestuario. Dan ganas de verla de nuevo solo para fijarte en los detalles.
Reconozco que me ha faltado una frase contundente al final, que igual es cosa mía, pero daba por hecho que antes de empezar los créditos veríamos un «por todas aquellas personas que han tenido que esconder su amor en silencio» o algo similar. Es algo que me esperaba y que hubiera estado bien como mensaje contudente final.
Pero en líneas generales, La bola negra es una película necesaria y que va a acercar la realidad de la guerra civil a personas que de otra manera igual no lo hubieran profundizado tanto, sobre todo a las generaciones venideras.
En un clima de crispación política, en una época en la que el insulto se superpone al argumento y en la que se banalizan frases y discursos que a nuestros antepasados ya les puso la piel de gallina, esta película duele más.
Te dejamos un artículo con las mejores películas sobre la guerra civil española y el franquismo. También puedes leer las críticas de películas relacionadas con la Guerra Civil como La trinchera infinita, El maestro que prometió el mar o Intemperie.
¿Cuál es tu opinión sobre La bola negra? Me encantará leerte en comentarios.

Periodista. Cinéfila que no puede dejar de decir «brutal» cuando alucina con una película, generalmente de esas que dicen que son raras. 📽️
